Ella lo sabe

 

Tenía ya un par de meses que no entraba a escribir algo a mi blog. Ya es el día 299 de este año y bueno, pareciera que ha sido un parpadear y ya se ha ido 3/4 de año.

Risas, llanto, alegría y furia. Como todo buen año, una mezcolanza de buenas e intensas emociones me han alimentado de experiencia, muy necesaria experiencia para continuar en esto que llamamos vida tratando de hacer el camino lo más “pajita” posible.

Estoy feliz, estoy contento pero sobre todo estoy enamorado como no lo había estado hasta el día de hoy.

Ella lo sabe.

De la mano

Algo que hoy en día es completamente normal ver por doquier son parejas tomadas de la mano, forman parte del paisaje, van y vienen entre el tumulto de almas que transitan los caminos construidos por sus semejantes. Normal.

Hoy, curiosamente mientras estaba sentado en una banca del jardín principal de mi lindo Lagos de Moreno observé a una de éstas tantas parejas que caminaban de la mano, algo en su forma de tomarse me llamó mucho la atención, era como si a través de esa pequeña acción ambos pudieran de alguna forma sentirse uno solo.

Curiosamente justo después de esto comencé a observar a cada pareja que pasaba tomados de la mano y comencé a hacer memoria sobre hace cuánto no tomaba yo a alguien de la mano. Meses.

Recordé y recordé y seguí recordando mientras seguía observando a las parejas tomadas de las manos pasar.

Recordé esa sensación de calidez, esa sensación de confianza y repentinamente me dieron ganas de buscar la mano de ella.

No se quién sea ella, no sé donde se encuentre, no se siquiera su nombre pero dentro de mi, de algún modo ya la estoy esperando para tomar su mano, y continuar.

25/12/2015

Choque

Hoy soñé que iba demasiado rápido en un terreno bastante irregular, soñé que iba acompañado de 3 personas las cuáles aún no puedo recordar quiénes eran.

Había agua a mi lado derecho, un risco al lado izquierdo, la carretera era un interminable sube y baja y todos volábamos (literal) entre una colina y otra. Todo era risa.

Un salto. Dos saltos. Tres saltos. Ya no se cuántos llevaba, perdí la cuenta después de una curva media complicada y entonces sucede.

En ese salto, en ese justo momento donde las ruedas pierden el contacto con el pavimento algo empuja el auto y este comienza a girar en el aire horizontalmente sobre su eje. Sólo una mano iba en el volante, la izquierda, mientras la derecha que estaba aferrada a la palanca de velocidades trata de asirse al volante para soportar el golpe al aterrizar y tratar de controlar el auto.

Caemos y por suerte (al menos durante un par de segundos) logro controlar el auto poco antes de caer al agua que nos flaquea por la derecha.

Respiramos.

En ese pequeño lapso pierdo de vista la siguiente curva y nos vamos derecho al risco, escucho los gritos de desesperación y después nada. Puedo ver los 3 cuerpos pero no sus rostros, trato de revisar el vehículo para encontrarme pero no me veo, sólo veo esos 3 cuerpos, oh Dios ¿qué he hecho?

Todo se vuelve oscuro, son las 3:27 AM. Ha sido un sueño pero uno endemoniadamente real. Tengo mucho que pensar.

JN

11-11-15

El camino

Muy probablemente a estas alturas me encuentre recorriendo un camino quizá alternativo al que había esperado estar atravesando a estas alturas, no digo que sea malo pero tampoco digo que sea bueno, supongo y comienzo a creer firmemente que es lo que debe ser.

Por un lapso voy acompañado y me gusta, luego la compañía se va o la voy. Disfruto la soledad unos cuantos pasos y luego extraño esa delicada mano entrelazada a la mía, me cuestiono si debería volver sobre mis pasos, reflexiono y asumo que no es necesario, debe haber más y mejores delicadas manos que quieran entrelazarse a la mía.

Puedo decir que aquí los días son asimétricos, a veces un día dura 10 puestas de sol otra vez es como una simple chispa. Otras ocasiones las noches duran tanto como la oscuridad de un corazón destrozado y luego cambian para durar sólo un respingo a causa de una luz al final del día.

El otro día me encontré con Jack, hacía tiempo que no le veía, no ha perdido su energía ni su rebeldía. Le extraño. No me acompañó durante muchos pasos pero definitivamente lo hizo cuando más lo necesité y cuando tomó su camino entendí que en algún momento nuestros senderos volverían a bifurcarse en algún momento, en algún lugar, en esta dimensión o en las otras 27.

Hoy el camino sigue una cuesta bastante pronunciada, no soy capaz de ver la cima aún además no me interesa verla todavía. Llueve el sol, quema la lluvia,

Quizá no sea el camino que quería estar recorriendo, pero definitivamente es el que necesito recorrer para llegar a donde al final, después de mil decisiones, después de mil equivocaciones y sólo unos cuantos aciertos, necesito estar.

JN

2-11-15

Hielo para quemar

Nunca en la vida me había enfrentado a tal paradoja. Disfrutaba de muchas otras, me parecían divertidas e inclusive les encontraba su razón de ser, hasta hoy.

Hoy me pidieron que para poder entrar saliera, que para poder estar cerca me alejara, que para poder dar calor fuera hielo, que para poder iluminar su sonrisa fuera oscuridad absoluta. No lo entiendo.

Quiero enfocarme en el hielo, quiero creer que es éste mismo aquel que puede quemar sin dañar. Que queme tan plácidamente que no quieras derretirlo porque entiendes que el derretirlo sería desgastarlo e inevitablemente terminar con él.

Quiero creer que el hielo que me pide que sea, es éste mismo que sólo se encuentra cuando logre la metamorfosis de ésta paradoja a algo posible, a algo que exista, a algo que no me diga que estire cuando hay que aflojar.

Quiero creer que soy yo el que no la entiende, porque cuando entienda ésta paradoja, cuando la entienda y descubra lo que hay tras de ese hielo, éste se consuma y desaparezca y mientras lo hace lentamente, se lleve lo poco que llevaba reconstruido.

¡Qué mas da! Volvamos a comenzar.

Que sea sólo yo

Bien dicen que la música llega cuando más la necesitas. Esta cación me resultó personalmente muy buena y decidí que sería bueno compartirla con ustedes.

“No me siento bien, yo se que me quieres, pero no lo estás haciendo muy bien.

¿Cuánto te pedí que no me hicieras daño? Y eso lo haces muy bien ¿porqué?

Yo no quiero que compares, mucho menos convertir, si es él, que seas feliz y olvídate de mi…

Yo confié en ti y sólo mentiste, sólo tu sabes porqué lo hiciste, pues no me quieres perder pero tampoco me quieres tener, pero si va a ser conmigo que sea sólo yo.

Tal vez todo lo que buscabas lo viste en mi y quizá te dio medio porque tantos te mintieron, yo no tengo la culpa de lo que pasa aquí, yo vine a rescatarte y para hacer feliz. Y si estás confundida lo entiendo bien, necesitas más tiempo pero debes entender que yo no soy de trapo y me duele tanto que hoy me voy, te dejaré, me iré de aquí… Y si nos bastante tarde, corre fuerte hasta alcanzarme…”

Te doy media noche

A mí, lo de cuestionar el amor, o sea, yo vivo, creo que me debo a él y no he hecho otra cosa en mi vida.

Entonces lo de cuestionar el amor, como si fuera un revisión médica o de un taller, lo de a primera vista o a segunda, o sea ¿qué es? ¿a quinta? ¿A la quinta revisión te enamoras?

El amor, ¿acaso no es a primera vista?. Aquello de “no, tengo que conocerte 5 meses y a ver si me enamoro”, estás perdido amigo, no es tu persona.

Si tú no ves a una persona y no se enamora como tú de ella, sal de ahí.

Y entonces yo intenté convencerle y explicarle esto a esa persona, y esta persona me contestó: “Te doy media noche”.

¡Qué putada!

Me dijo “te doy media noche”, a una persona con la que yo hablé una noche y sabía que quería hablar con ella todas las noches.

¿Cómo diablos tú, en media noche, convences a una persona de que lo que tú quieres es una vida y media?

El único detalle es que en el momento en que lo cuestionan no están sintiendo lo mismo que tú. Por lo menos salen canciones, poemas, novelas.

Esta persona la conocí después de un concierto y me dijo: “Me gustó el concierto”; y cuando se alejaba sentía que ésa era la piel y el aliento que yo quería por las mañanas.

Lo mejor de la música, los poemas, las novelas es que quedan inmortalizadas en el tiempo. Entonces, dentro de 10 años volveré a sacar esa canción, ese poema, esa novela y diré: “Ahí está. Te has equivocado estando con otros”.

Andrés Suárez en concierto, unas palabras antes de cantar su mejor canción: “Te doy media noche”

Les dejo el link https://www.youtube.com/watch?v=PE4jVP4yq1k

Larga historia

¿Qué puede hacer un hombre ante una larga historia? Los últimos días he estado pensando (quizá exageradamente) en ello. Larga historia. Dos palabras intangibles que guardan tanto dentro de ellas que podría ser peligroso tratar de desmenuzarlas para conocer su contenido.

Una larga historia es como una caja de pandora o en el mejor de los casos como el gato de Schrödinger.

Una larga historia, es quizá, una invitación a no seguir intentando y a la vez una invitación a intentar pero de diferente manera. Fácil podría ser decir “no”, sin embargo, larga historia se pronuncia quizá más veces que el anterior.

Quizá y si hicieramos una investigación a fondo, una larga historia pudiera se sinónimo de corazón en reparación, o corazón roto o ausencia de corazón en el más crítico de los escenarios sentimentales.

No lo se pero claro que me interesa, porque por alguna extraña razón, que en verdad no puedo entender, no me puedo sacar de la cabeza a aquella mujer que me dijo “es una larga historia”.

Normalmente y por estadística personal, habría desertado en ese momento. Quizá, debería dejar de valvucear cada que pienso en ella y decidirme a mejor desistir, pero ¿desde cuándo me han gustado las cosas fáciles?